¿Por qué y cómo fue el Repliegue a Masaya?

julio 19, 2009 – 4:16 pm -

porque y como fue el repliegue a masayaComandante Guerrillero William Ramirez organizando las milicias.
Habían pasado 17 días de heroicos combates en los Barrios Orientales de Managua contra la guardia genocida del somocismo, se habían registrado ya los Repliegues a la Hacienda El Vapor, el de Ciudad Sandino a San Andrés de La Palanca y a Mateare, la Insurrección de los Barrios Occidentales y en particular en San Judas, la banda de asesinos de la guardia genocida del somocismo ejecutó las masacres de Batahola, Kilocho, El Paraisito y la Colina 110, cuando se produjo el Repliegue Táctico a Masaya el 27 de junio en la noche
Pablo E. Barreto Pérez
La Insurrección Final contra la tiranía en San Judas se produjo el ocho de junio. En los Barrios Orientales de Managua, concretamente en Bello Horizonte, la Insurrección comenzó el nueve de junio a las diez de la noche con el grito prolongado de ¡!Patria Libre o Morir, Patria o Muerte, Venceremos¡¡
En Monseñor Lezcano, Santa Ana, Acahualinca, Altagracia, Linda Vista, Cuba y otros vecindarios, el tableteo de metralla contra la guardia se inició el diez de junio. En estos dos sectores de Managua encabezaban la lucha armada Gabriel Cardenal Caldera, Eduardo “el Chele” Cuadra, René Cisneros, Pedro Meza, Adrián Meza Soza, Víctor Romero, Genie Soto y Danilo Serrano, entre otros.
Al producirse las masacres genocidas de Batahola y Kilocho y el Repliegue al Vapor, la Insurrección de los Barrios Occidentales, quedó prácticamente desarticulada, debido a que faltaban armas de guerra y municiones.
Las fuerzas combativas fueron reorientadas hacia el Sector Oriental de Managua, o tomaron rumbo hacia El Crucero, Mateare y Nagarote.
Durante el día 27 de junio de 1979, mientras tanto, el Estado Mayor del Frente Interno, encabezado por los Comandantes Carlos Núñez Téllez, Joaquín Cuadra Lacayo y William Ramírez Solórzano (fallecido recientemente), mandó a explicar a Combatientes Populares, a Colaboradores y población del Sector Oriental, involucrada en la Insurrección Final de Managua, en absoluto sigilo, que esa misma noche se produciría el célebre Repliegue Táctico de Managua a Masaya.
La explicación sigilosa, por parte de los cuadros revolucionarios, guerrilleros y Combatientes Populares más confiables, indicaba que faltaban armas de guerra y municiones, que la Insurrección Final ya había cumplido sus objetivos de desgastar militarmente a la tiranía somocista en la Capital, que debían salvarse las fuerzas combativas de Managua y que era indispensable fortalecer el Frente Oriental Carlos Roberto Huembes Ramírez, con la finalidad de liberar también ciudades como Granada, fortalecer la liberación de Masaya y sus poblaciones aledañas y encaminarse a asaltar los comandos de la guardia genocida en Masatepe, Diriamba, Jinotepe, etc.
A centenares de combatientes populares y Colaboradores del FSLN no les gustaba la idea del Repliegue a Masaya, porque consideraban que la guardia genocida del somocismo haría una verdadera carnicería en los Barrios Orientales y Suroccidentales de Managua, donde decenas de miles se habían insurreccionado para propiciar el derrumbe y demolición definitiva del aparato opresor de la dictadura somocista o “Estirpe Sangrienta”, fundada, entrenada, educada y financiada por el gobierno criminal de Estados Unidos desde en 1927, cuando el traidor José María “Chema” Moncada firmó con el coronel Stimpson el infame “Pacto del Espino Negro”, en Tipitapa.
Gracias a ese “Pacto del Espino Negro” y la organización de la Guardia Nacional, Somoza García y su pandilla de asesinos y torturadores, poco después asesinaron a Sandino y a casi todos los miembros del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional.
A estos Combatientes Populares no les gustaba la idea, pero la realidad era aplastante después del prolongadísimo combate con la guardia en el Barrio El Paraisito, donde se le propinó una derrota militar extraordinaria a la soldadesca criminal del somocismo, aunque habían caído más de 40 combatiente en este sector de Managua, y a partir de ese momento las balas habían escaseado mucho más.
Un avión clandestino del FSLN que pasó tirando sacos de municiones, de noche, sobre los Barrios El Edén y Costa Rica, en esos días, no había cambiado esa realidad militar en relación al poder de fuego de la guardia genocida del somocismo.
Hubo desconcierto. Estos poderosos argumentos militares y de orden estratégico no convencían totalmente a los Combatientes Populares y sus Colaboradores en los sitios insurreccionados del Oriente de Managua.
En completo sigilo
Sin embargo, el Repliegue a Masaya comenzó a organizarse en el más completo sigilo desde más o menos las diez de la mañana del 27 de junio de 1979, hace 27 años. A mi me visitaron “Venancia” (Isabel González) y “el 101″, cuyo nombre no recuerdo ahora. “No podemos dejarte, porque te asesinan”, me dijo “Venancia”.
Se organizó, de manera rápida y hasta en los más últimos detalles, inclusive sobre cómo se llevarían casi un centenar de heridos que estaban alojados en los Hospitales clandestinos del Instituto Experimental México y Silvia Ferrufino Sobalbarro, ambos ubicados en el Reparto Bello Horizonte, específicamente en las Etapas III y IV, los cuales habían sido sometidos a feroz bombardeo aéreo con tres aviones push and pull, dos helicópteros artillados con bombas de 500 y mil libras, más el lanzar de ráfagas de ametralladoras calibre 50 desde lo que se conoció como “el dundo Ulalio”, un avión amarillo, de un solo motor, que al parecer era destinado a fumigaciones de algodón.
Cada combatiente y Colaborador sabía de antemano en qué columna y con qué jefe iría.
Cuando comenzó a caer la noche de ese 27 de junio, a las 6:40 pm., comenzamos a salir en gruesas columnas silenciosas, que parecían “cien pies” resbalándose por los costados de paredes y andenes, bajo los árboles, en la oscuridad, procendentes de los Barrios Santa Rosa, Bello Horizonte, Costa Rica, Villa Progreso, Ducalí, Primero de Mayo, Meneses (hoy Barrio Venezuela), Maestro Gabriel, Salvadorita (hoy Cristian Pérez Leiva), El Edén, Larreynaga, Diez de Junio, El Dorado, Don Bosco, Colonia Colombia, San Cristóbal, María Auxiliadora, Ducualí, El Paraisito,
San José Oriental…!todos hacia la Calle, ubicada de la Clínica Don Bosco hacia el Este¡, es decir, por donde estaba la Gasolinera San Rafael.
Estos momentos de organización y concentración en un solo punto fueron en un silencio tenso, nervioso, en rigurosa clandestinidad, “hablándonos por medio de “señas” y órdenes de “levanten los pies al caminar”, “no hagan ruido”, “no lleven objetos que brillen”, “no fumen, no enciendan fósforos ni focos de manos..”
Uno de los instantes más peligrosos se vivieron en el “puente colgante” (hoy es puente firme) entre Bello Horizonte y el Barrio Meneses (hoy Venezuela), el cual se mecía como una hamaca larga por el peso de los Combatientes Populares que cargaban a más de 100 heridos, ya fuese en camillas, en hamacas de sacos y mecates o en hombros.
El transporte de los heridos fue, precisamente, la complicación más grande que llevábamos al salir de Bello Horizonte, pues no podían ser dejados allí, a su suerte, porque la guardia los hubiera matado a todos.
Seis mil personas en tres columnas
Puestos en la Calle de Don Bosco, unas seis mil personas entre Guerrilleros, Combatientes Populares, Colaboradores y población en general desarmada, incluidos niños y ancianos, en silencio sepulcral, en una noche oscura y con una llovizna leve, después de 17 días de heroicos combates en la zona Oriental de Managua, después de una lucha tensa y silenciosa para organizarlo durante el día, el Repliegue a Masaya fue organizado en tres grandes columnas:
Una delantera, jefeada por Ramón “Nacho” Cabrales; otra, en la retaguardia, conducida por el Comandante Carlos Núñez Téllez (jefe del Estado Mayor del Frente Interno), y la tercera, la del centro, la más grande, enorme, dirigida por los comandantes William Ramírez Solórzano, Joaquín Cuadra Lacayo y Mónica Baltodano Marcenaros, auxiliados éstos al mismo tiempo por jefes guerrilleros como Walter Ferrety, Osvaldo Lacayo y Marcos Somarriba.
Esta organización del Repliegue en tres columnas finalizó casi a las diez de la noche. A esa hora empezamos a salir por la entonces Farmacia González, en el Noreste de la Colonia Nicarao y luego enrumbamos hacia los semáforos de Rubenia, donde había una barricada inmensa que la guardia no había podido derrumbar.
Tomamos el camino viejo a Sabanagrande, escabroso, lleno de troncos erizos como clavos, hoyos, piedras y bívoras como envoltorios de plantas rastreras, y pasamos rosando las “barbas” de la guardia genocida en Baterías Hasbani, donde la GN tenía acantonado casi un batallón de soldados. La fábrica de Baterías Hasbani, propiedad del somocista Luis Hasbani, estaba donde es hoy el Barrio Pablo Ubeda, en la periferia misma del “Reparto René Schick Gutiérrez”.
En medio de esas condiciones eran transportados los heridos mencionados, entre los cuales iban un hombre gordo. La circulación de semejante cantidad de gente silenciosa y en rigurosa clandestinidad, era lento, tan lento, que parecía el desplazamiento de una tortuga tora en la playa arenosa.
16.- La marcha del Repliegue en Masaya (Foto Henry Selva C)Después de las doce de la noche estábamos pasando por el famoso “Tanque Rojo” del Reparto Schick, donde hubo un cruce de disparos con “orejas” del sector; se hizo “un alto”, y seguimos por unos potreros, cruzando alambrados, machucando serpientes, charcos y púas de alambres, y oyendo los cantos asustados de pocoyos y de las veloces lechuzas que raudas volaban sobre la multitud silenciosa, conspirativa, insegura ante un futuro incierto que le deparaba en las próximas horas, pues todos recordaban la ferocidad sanguinaria de los guardias genocidas del somocismo.
Muchos llevaban consigo maletas pequeñas de ropa, mochillas con un poco de comida, leche en polvo, mucha sed por la caminata nocturna e invadidos por el miedo o pánico de encontrarse repentinamente con la guardia en esos potreros y caminos solitarios, rumbo a Masaya.
La mañanita del 28 nos sorprendió entre matorrales y zacatales, mientras los rayos matutinos del Sol, color de oro, se filtrababan entre las ramas de los árboles y matorrales y se estampaban también en los rostros desconcertados de los replegados capitalinos.
Un poco después de las siete de la mañana se estaba produciendo el primer incidente militar con la guardia cuando ingresábamos a una finca de la Comarca Veracruz, ubicada del Empalme de Ticuantepe varios kilómetros al Norte.
Allí se produjo un combate con una patrulla de genocidas, los cuales portaban una ametralladora calibre 50, instalada en un camión, el que estaba repleto de tiros. El combate, en medio de una arboleda tupida, fue de aproximadamente quince minutos, durante el cual cayeron dos guerrilleros, que se dijo eran originarios de Matagalpa y Jinotega. Los enterramos en la orilla de un árbol de ceibo (ceibón).
En su huida veloz, los guardias dejaron abandonada la ametralladora calibre 50, el camión y varios miles de tiros y paquetes de cigarrillos. Puestos allí, en la finca de Veracruz, fue cuando nos enteramos de que en ese sitio estaba el grueso del Repliegue a Masaya, es decir, la mayor cantidad de gente, compuesta esencialmente por civiles desarmados y Combatientes Populares poco experimentados.
Asimismo, allí quedó establecido que la columna de Ignacio “Nacho” Cabrales posiblemente ya estaba en Masaya, pues habían capturado camiones y camionetas en el Empalme de Ticuantepe, lo cual les había facilitado el viaje a Masaya, adonde llegaron por el “desvío a San Carlos”, es decir, no pasaron por “La Barranca” y la fortaleza de “El Coyotepe”.
No se sabía nada de la Columna de Retaguardia, jefeada por el Comandante Carlos Núñez Téllez, jefe del Repliegue Táctico de Managua a Masaya.
Descubren el Repliegue

En esa finca fuimos reorganizados por William Ramírez Solórzano en una sola columna, de dos grandes hileras, y se dio la orden de caminar ordenadamente por una encajonada matorralosa y con la instrucción de “vayan cubriéndose” bajo los árboles, para que la guardia no nos descubra”, cuando ya íbamos rumbo a ¨Piedra Quemada”, mientras unos cargábamos sacos o costales con bombas de contacto, salveques de tiros, pistolas y rifles 22 sin municiones, y un grupo iba hecho cargo de la ametralladora calibre 50.
Era un poco después de las ocho de la mañana cuando íbamos por esa “encajonada”.
Aparentemente, la guardia genocida no había descubierto el Repliegue a Masaya a esa hora del 28 de junio. Los aviones de los guardias genocidas somocistas empezaron a sobrevolar el Repliegue un poco después de la nueve de la mañana, lo cual nos obligó a permanecer acostados y sentados entre la maleza y bajo los árboles de tigüilote, guásimos, chilamates,
espinos negros, acetunos, jocotes, jobos, etc., ubicados como dos hileras o alamedas de la encajonada mencionada.

Al parecer, la guardia se convenció de que esta movilización popular militar insurreccional iba en ese rumbo cuando ya eran cerca de las diez de la mañana, pues ya en ese momento comenzaron los aviones a sobrevolar bajitos, rasantes, amenazantes sobre la encajonada, que nos conducía hacia el camino a Piedra Quemada.
Bombardeo infernal y mortal
Fue imposible ocultarnos por mucho tiempo. Teníamos que seguir caminando porque la meta era llegar a Masaya. Cuando entramos a Piedra Quemada, más o menos a las 11 de la mañana, empezó el bombardeo aéreo en lo fino. Eran lanzadas a granel desde tres aviones push and pull y dos helicópteros centenares de rockett y bombas de 500 y mil libras, cuyas explosiones y charneles sobre casas y columnas de seres humanos provocaban estruendos y daños aterradores.
Aquello fue realmente un infierno. El pánico se generalizó entre los campesinos locales y los replegados, especialmente los que eran civiles, los que corrían desesperados de un lado a otro, en vez de buscar protección o perapeto entre las rocas y los troncos de los árboles en Piedra Quemada.
Algunas casitas campesinas volaban en mil o millones de pedazos, mientras a mi alrededor centenares de jóvenes, hombres y mujeres inexpertos, atrapados por el pánico, corrían sin cesar en busca de protección, lo que les acarreó la muerte en segundos. Los charneles de los morteros y las bombas de 500 libras los partían también a ellos en pedazos. Decenas cayeron muertos a mi lado o heridos mortalmente, lo que aproveché para hacerles fotos en los estertores de la muerte.

El bombardeo feroz duró casi tres horas continuas. Durante un breve “descanso” de los pilotos somocistas de la muerte, se pudo apreciar que la mortandad posiblemente llegaba a cien y más de un centenar de heridos.
Cuando cesó un poco el bombardeo como a las dos de la tarde, el grueso de los replegados (guerrilleros y civiles) siguieron por el camino viejo a Nindirí, por donde iban cargando a los heridos y parte de los muertos en el bombardeo.
El bombardeo se reinició un poco después de la tres de la tarde, y esta vez lo concentraron en los alrededores de Nindirí, la Carretera a Masaya y La Barranca, por donde ya se movían los Combatientes Populares y los replegados, tanto sanos como heridos.
Al llegar a Nindirí, cayó la combatiente popular Marta Lucía Corea, una muchacha jovencita de Bello Horizonte, quien tenía apenas 17 años. Un charnel de rockette, lanzado desde un push and pull por los aviadores somocistas, le partió la vida.
Ya puesto en Nindirí, se organizó nuevamente el Repliegue para que todo mundo diera una comidita ligera y a disponerse a seguir hacia la Ciudad de Masaya, la cual estaba ya tomada, mientras la pandilla de asesinos, jefeados por el general genocida Fermín Meneses Cantarero, había huido y estaba posesionada de la Fortaleza de El Coyotepe, ubicada al Este de Nindirí, y desde donde bombardeaban constantemente a los Barrios de Masaya.
Por los desfiladeros de la Laguna de Masaya

La columna central del Repliegue Táctico a Masaya fue reorganizada más cuidadosamente para caminar, esta vez, por los desfiladeros profundos de la Laguna de Masaya, en el lado Noreste, con la finalidad de sortear a la guardia genocida, que estaba acantonada y superarmada en La Barranca y El Coyotepe, donde tenían instalados lanzamorteros, ametralladoras 50 y abastecimiento técnico-militar para los guardias que estaban todavía en la Fábrica de Clavos-INCA.
Fueron los momentos más peligrosos desde el punto de vista de la movilización, en silencio total, despacito, arrastrándonos en los desfiladeros y piedras, tocando con las manos el sitio en que íbamos a poner los pies calzados o descalzos, en la oscuridad completa, para, finalmente, llegar a Masaya con un peso de cansancio profundo, multiplicado por el miedo a perder la vida, ante la posibilidad de recibir una ráfaga de metralla o los charneles de las bombas de 500 libras y de los rockettes lanzados desde aviones y desde las alturas de la Fortaleza de El Coyotepe, donde los asesinos y torturadores de la Guardia Nacional aún estaban posesionados de poder y fuego mortal.
Esta caminata lentísima y peligrosa comenzó a las siete de la noche. Entre esta hora y la una de la mañana, apenas caminamos unos dos kilómetros hasta San Carlos, adonde los replegados llegamos más o menos a las dos de la mañana.
Era el 29 de junio en la madrugada. Centenares de pobladores y combatientes de Masaya estaban esperando allí a los replegados, los cuales fueron recibidos con vítores, abrazos efusivos, acompañado todo esto con tibio y café calientes, tortillas tostaditas con cuajada y frijolitos fritos.
Estábamos en Territorio Libre de asesinos. Los replegados fuimos llevados por una calle tachonada de minas, debido a lo cual nos decían dónde debíamos poner los pies. Los sitios en que había bombas estaban marcados con unos puntos blancos.
El cansancio era acentuadísimo. Aquella masa de Combatientes y pobladores civiles de Managua fueron ubicados en el Colegio La Salle y en los Barrios San Miguel y Monimbó, donde durmieron sobre tablas, troncos gruesos y en el suelo hasta las seis de la mañana, hora en que fueron formados para organizar inmediatamente los asaltos o tomas de las ciudades de Granada, Jinotepe, Diriamba, Masatepe y la misma Ciudad de Las Flores (Masaya), cuyo lado Norte estaba ocupado por bandas de asesinos y torturadores de la Guardia Nacional y de la Oficina de Seguridad de Somoza, que era lo mismo que decir “dinastía”, dictadura militar o tiranía genocida del somocismo.
Asimismo, una gran cantidad de estos Combatientes Populares de Managua llegaron a reforzar las filas combativas de Masaya, mientras la columna jefeada por el Comandante Carlos Núñez Téllez llegó hasta el mismo 29 en la tarde, debido a que tuvieron que hacer una gran vuelta por el lado Sur de la Laguna de
Masaya, como yendo hacia los Pueblos Blancos o Brujos o hacia Masatepe. Para evadir a la guardia genocida en El Coyotepe, habían tomado un camino al Este de Ticuantepe, que los condujo a salir por detrás del Cerro Ventarrón y de los cráteres del Volcán Masaya.
* Tomado del libro “20 Años cumplidos-Crónicas del Triunfo y dos Repliegues Tácticos del FSLN”y de “Repliegue Táctico a Masaya”, de Pablo E. Barreto P., periodista, editor, investigador histórico, fotógrafo, Cronista de la Capital y concejal del Frente Sandinista en Managua. Colonia del Periodista No. 97. Teléfonos: 8466187 y 2703077.


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10 Respuestas to “¿Por qué y cómo fue el Repliegue a Masaya?”

  1. Por JOSE RAMON GARCIA R el jul 20, 2009 | Responder

    ALO MEJOR ESTE TRISTE CELEBRE COMANDANTE.WUILLIAN RAMIRES.NO SE HAYA QUEDADO EN ECHAR CUENTECITOS DE SU HISTORIA. QUE SERIA MEJOR QUE SE CONTARA UNA DE VAQUEROS DEL OESTE NORTE AMERICANO, NO DANDOSE DE PROTAGONISTA DE LOS ASESINATOS QUE COMETIERON LOS SANDINISTA.AL IGUAL COMO LOS QUE COMETIO LA GUARDIA NACIONAL SOMOCISTAS.—– LE HAGO UNA PREGUNTA. POR QUE SE ENSAÑARON CON ESTOS POBRES ANALFABETAS CAMPESINOS QUE UTILIZABA EL CHIGUIN.ESTOS POBRES GUERDIAS ERAN PRESIONADOS POR LOS OFICIALES PARA QUE ACTUARAN DE ESTA FORMAS O LOS FUSILABAN, TANBIEN IBAN DROGADOS AL IGUAL QUE LOS SANDINISTAS. DONDE ESTAN ESOS GRANDES OFICIALES Y EL CHIGUIN, ESTAN GOZANDO DE LAS FORTUNAS QUE SAQUEARON DE NICARAGUA UNOS ESTAN EN ESTADOS UNIDOS Y EL CHIGUIN LOS TIENEN CASI EN LAS BARBAS, PUES ESTA EN GUATEMALA. SI QUERIAN VENGANZA., SI ES ESTO LO QUE QUERIAN POR NO SE EBSAÑAROR CON ESTOS OFICIAS. SI NO QUE SE FUERON POR LOS MAS BAJOS Y DEBILES, HOY DESPES DE TANTOS SACRIFICIO QUE HICIERON MUCHOS POR TENER UNA NICARAGUA CON DEMOCRACIA TODO FUE FALLIDO, PORQUE ESTE GOBIENNO ES UN FUTURO DICTADOR COMUNISTAS QUE LOS LLEVARA MAS A LA MISERIA AL HAMBRE AL IGUAL QUE A LA DOGADICCION Y PRUSTITUCION INFANTIL. QUE YA SE VEN POR LAS CALLES DE LA GRAN SULTANA.SIN IMPORTARLES A LAS ACTORIDADES DE TURNOS.

  2. Por Carlos Montalvo el jul 21, 2009 | Responder

    El Comandante Ramires (q.e.p.d) es uno de los muchos jovenes heroes que dejaron sus comodidades para liberar a Nicaragua del regimen somocista. Estos guardias con quienes se enfrentaron eran los famosos de la EBI fuerzas entrenadas a matar. A todos estos heroicos jovenes del repliegue mis respetos por su actitud valiente y desinteresada.
    Vivan los heroes de nuestra historia!

  3. Por rosalia castrillo el jul 23, 2009 | Responder

    El repiege es parte de la historia de Nicaragua, UNA HISTORIA REAL Y DURA, los jovenes en esa epoca dieron su vida, lo mas presiado, para que hoy nosotros , nuestros hijos, nietos, y las futuras jeneraciones, vivanos tranquilos, otros no dieron su vida pero si su juventud, y pienso que es bonito contarle a nuestros hijos, alguna experiencia o vivencia que racordamos pre revolución o en las revolución,platicar de la cuzada de alfabetización,o de corte de cafe, existierón cosas buenas,y existen a la ves, por eso los Nicaraguenses mantenemos vivo el repliege, es la gente, que de una u otra forma participo, incluso no estan de acuerdo posiblemente con
    las politica de nuestro actual gobierno, y eso no impide que un revolucionario o sandinista nos acompañe el replige. Lo celebración del repliege tactico se reliza año con año, son 30
    años,nada lo detendra, es ni gente quen lo mantiene vivo.

  4. Por Roberto Gonzalez el jul 23, 2009 | Responder

    El sueno de un mejor manana fue la esperanza que en el ano de 1979 nos trajo la revolucion, solo que trajo consecuensias politica, sociales y economicas que enves de unirnos no devidieron a los Nicaraguenses, y tubimos que dejar nuestro suelo patrio, algo muy triste fue la enorme cantida de ninos que crecieron sin sus padres que hoy son resentidos sociales que cargan co la ignorancia y falta de recursos de capacitacion y oportunidades laborales el crecimiento de el trafico de droga, prostitucion, esclavitud, la verdad es que nos volvimos egoistas con nosotros mismos y por eso es que no salimos adelante, cada quien jala mas a su costal.
    Ojala algun dia cambiaramos como el sueno que tubimos en el ano 1979 que nunca llego. Dios bendiga y giue a los Nicaraguense y el mundo por un mejor manana.

  5. Por EL CUERVO DE LA DICTADURA el jul 23, 2009 | Responder

    COMO EXISTEN PERSONAS QUE LES GUSTA EL MASOQUISMO ESA TRISTE GUERRA CIVIL QUE SE VIVIO EN NICARAGUA,SERIA MEJOR BLOQUEAR DE NUESTRAS MENTES Y BUSCAR UN BUEN FOTURO PARA LA NUEVA GENERACION,Y NO RECORDARLE EL HAMBRE Y LA MISERIA QUE PASARON DURANTE LA GUERRA Y LA POST GUERRA,NO RECORDARLES LOS ASESINATOS QUE PRESENCIARON ENTRE AMBAS PARTES Y NO ENGAÑAR A LOS QUE NO VIVIERON LAS EPOCAS PASADADS QUE A PESAR QUE HABIA DICTADURAS SE VIVIA MEJOR Y FELIZ UNIDOS CON LA FAMILIAS Y AMIGOS Y CON OTRO NIVEL DE VIDA QUE EL QUE SE VIVE CON EL ACTUAL REGIMEN COMUNISTA. NO HABIA TANTA CURUCCION, NI NIÑAS Y NIÑOS METIDOS EN PROSTITUCION Y DROGADICCION ATRACOS Y ASESINATOS A LA VUELTA DE LA ESQUINAS, EL PUEBLO SIN EMPLEOS, CADA DIA SUMADO MAS EN LAS MISERIAS Y EL HAMBRE. SERIA BUENO QUE TOMEMOS UNA BUENA REFLECCION Y NO VIVIR ENGAÑADOS NI SER TAN FANATICOS. POR QUE LO QUE ESTA A LA VISTA NO SE NECESITA DE LENTES.

  6. Por Mayra Gonzales el jul 24, 2009 | Responder

    Recordar y celebrar este acontecimiento historico no es ningun fanatismo, mas bien es darles a conocer al mundo entero que los nicaraguenses son gente dignas que merecen respeto y admiracion. Esta accion, es similar a la de Andres Castro y tantos otros heroes que en las guerras civiles de nuestro pais se han destacado por su valor y audacia. Logicamente, habran muchos que no valoraran estas hazanas, ya sea porque estan de parte de los filibusteros que invadieron nuestro territorio o de parte de la dictadura de Somoza. No debemos de comparar la accion heroica de los verdaderos heroes con el accionar sucio y denigrante de la actual dictadura Ortega Murillo y los que lo apanan en sus cochinadas.

  7. Por JOSE RAMON GARCIA R el jul 24, 2009 | Responder

    NICARAGUENSES, DE LA NUEVA GENERACION LES PIDO QUE LEAN LAS HISTORIAS PATRIAS PARA QUE NO SE DEJEN CONFUNDIR. UNA COSA ES MATARSE EN UNA GUERRA CIVIL ENTRE NOSOTOS MISMOS POR ANCIAR UN PODER O HACERSE MILLONARIOS COMO LOS ORTERGA Y COMPAÑIAS….. Y OTRA COSA ES DEFENDERNOS DE LOS INVASORES COMO LO HISO CON TANTA VALENTIA EL GENERAL JOSE DOLORES ESTRADAS Y SUS SOLDADOS COMO EL CASO DE ANDRES CASTRO, QUE NO LE DIO TIEMPO PARA CARGAR SU ARMA Y LE DESBARATO EL CRANEO AL PRIMER INVASOR NORTEAMERICANO QUE INTENTO SALTAR, LAS TRINCHERAS. ADMIREMOS A LOS HONDUREÑOS QUE NO QUIREN INTERVENCION EXTRANJERA EN SU PAIS Y ESTAN DEFENDIENDO LA CONSTITUCION DE LA REPUBLICA. ESTE EJEMPLO VA A TENER TREINTA DIAS. ES UN CAPITULO NUEVO EN LA HISTORIA DE CENTRO AMERICA.PARA QUE SE RESPETE LA DIGNIDAD DE UN PAIS QUE ASPIRA VIVIR EN PAZ Y DEMOCRACIA.

  8. Por Deyanira Cruz el jul 25, 2009 | Responder

    Si claro y como no van a defender esta accion algunos, si ademas de usurpar un triunfo que era de todo el pueblo hasta llevarlo a convertirlo en una celebracion familiar, ademas de eso se han aprovechado para llegar a ocupar a traves del fraude cargos publicos para saquear y destruir a donde llegan como sucedió con la municipalidad de Granada.-

  9. Por manuel el jun 25, 2011 | Responder

    viva la historia de la revolucion , por nuestros martires juraremos defender la Revolucion.

    vivan los heroes de el repliegue.

    la historia es unica y no se pueda inventar, el somocismo fue una realidad y la lucha por derrocarlo tambien

  10. Por guillermo el jul 5, 2013 | Responder

    viva la revoluci?n, viva el 34 aniversario del despojo de la dictadura mas cruel de am?rica, viva el 34 aniversario del repliegue donde miles de j?venes revolucionarios demostraron amor por nicaragua viva daniel

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